domingo, 16 de noviembre de 2014

+ "El AMOR con MAYÚSCULAS"

Así se ha llamado el interesante encuentro de diferentes  profesionales y artísticas para reflexionar en torno al  AMOR que se ha celebrado del 14 al 16 de Noviembre del 2014 en Teruel. Se trata del 2º Congreso del Bienestar organizado  por la Cadena Ser y patrocinado por  el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Teruel.



para saber el Programa de las actividades desarrolladas.

A continuación (a modo de muestra) destacamos algunas de las  ponencias del Congreso tal y como las recogió el Diario de Teruel

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“El amor es un sistema motivacional; algo que nos impulsa a querer vivir” Elsa Punset

Artículo de  Miguel Ángel Artigas Gracia Diario de Teruel  (15/11/2014)

 Elsa Punset abrió ayer el Congreso del Amor ante unos 500 asistentes

¿Qué sabemos del amor? ¿Podemos ponderarlo, medirlo, cultivarlo en una probeta, o tenemos que conformarnos con la esperanza de tropezarnos fortuitamente con él? Con estos grandes grandes interrogantes la escritora e investigadora Elsa Punset abrió ayer el ciclo de ponencias oficiales del congreso Amor con Mayúsculas que se desarrollará en Teruel durante todo el fin de semana.
Unas 500 personas acudieron anoche al Cine Marín para presenciar las dos primeras conferencias de las jornadas que protagonizaron Elsa Punset por un lado, desde una vertiente más científica, y el cineasta José Luis Cuerda y el escritor Manuel Vicent después, conversando sobre la faceta literaria y plástica del amor.
Con su habitual estilo cercano, divertido y pedagógico, Elsa Punset renunció desde el principio a dar con una fórmula mágica que nos sirva para plasmar el amor sobre una pizarra. Sin embargo a lo largo de su charla esta profesora de inteligencia emocional desgranó varios elementos que indefectiblemente van unidos o desunidos a este sentimiento.
Según Elsa Punset, el amor es directamente proporcional al equilibrio entre las emociones positivas y negativas y a la proactividad, e inversamente proporcional al miedo y a la indiferencia.

Por equilibrio entre emociones positivas y negativas Punset entiende la capacidad que tenemos por engañar a nuestro cerebro, empeñado siempre en ver el vaso medio vacío por una mera cuestión de supervivencia, y tratar de elaborar pensamientos positivos en nuestra relación con los demás y con el entorno.
Según los investigadores, en el cerebro los pensamientos negativos pesan cinco veces más que los positivos, así que el reto para estar bien equilibrados es componer cinco imágenes positivas por cada una negativa. Ya se sabe, perder el autobús puede ser una oportunidad para caminar y dar un paseo relajante, y discutir con alguien puede serlo para disculparnos y tener una charla sincera que quizá termine en un cálido abrazo.
En cuanto a la proactividad, en lo que insisten los educadores emocionales es en que no hay que dejar pasar ninguna oportunidad para hacer un gesto de amor o de amabilidad. Punset mencionó varios estudios psicológicos que aseguran que de lo que más nos arrepentimos las personas al final de nuestra vida es de no haber sido más cariñosos con los demás, y que una muestra de afecto, por pequeña que sea, puede ayudar hasta un punto insospechado a superar situaciones tan traumáticas como la estancia en un campo de concentración.


Inhibidores del amor
Por debajo de la línea de la ecuación también hay dos elementos que forman su divisor, y que por tanto juegan en contra de que desarrollemos unas relaciones amorosas (y en general afectivas y emocionales) plenamente satisfactorias.
Una de ellas es el miedo, entendiendo por tal la amplificación descontrolada de cualquier situación que a nuestro cerebro le parece que pueda amenazar nuestra supervivencia. Según Punset "tenemos un cerebro programado para sobrevivir" y a veces se pasa de celo. Como ejemplo citó a Robert Sapolski, de cuyos experimentos se puede deducir que hemos de intentar parecernos más a los niños o a los animales. Éstos son capaces de sufrir un gran terror ante cualquier peligro, como un depredador, pero en cuanto este pasa se resetean y vuelven a ser felices.
Los adultos, sin embargo, guardamos una parte de ese miedo en nuestro interior. Bien gestionado se transforma en una buena herramienta para no repetir errores y garantizar que todo vaya bien, pero si nos dejamos llevar por nuestro cerebro viviremos atormentados por los peligros pasados y futuros, aunque nuestro presente sea placentero. Y es que a veces hay que hacerle caso al corazón.
En cuanto a la indiferencia, es otro de los handicaps contra los que hay que luchar ya que, según Elsa Punset "la indiferencia es realmente el opuesto del amor, y no el odio". La indiferencia tiene que ver con la empatía, con ponernos en el pellejo de los demás y ver el mundo como lo ven lo demás. Todo el mundo es capaz de hacerlo "excepto los psicópatas, que carecen de la capacidad de empatizar y por lo tanto no siente absolutamente nada ante el sufrimiento de los demás", según la investigadora.
Quizá, como apuntó ayer un ponente en el turno de preguntas, el amor sea una energía generada en el Big Bang que podremos medir fácilmente cuando dispongamos de la tecnología necesaria, al igual que hasta Newton nadie pudo medir la gravedad a pesar de que había actuado siempre sobre toda la materia del universo.
Quizá nunca sepamos en qué se desglosa realmente el amor, pero estamos obligados a intentar amar y a enseñar a amar a los que vienen por detrás nuestro. Esa fue una de las conclusiones de la charla que dio ayer Elsa Punset. Y otra fue que una buena herramienta para aprender a amar es practicarlo. Ya no estamos en la época Victoriana en la que los sentimientos eran sinónimo de debilidad. Hoy en día la ciencia sabe que sentir, reir, jugar, abrazar y sonreir nos ayudan a vivir mejor.


Entrevista  a Elsa Punset "El mundo en tus manos" Para todos La 2
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“La gente que triunfa en la vida es aquella que es optimista” Emilio Duró

Artículo  de  Alicia Royo  Diario de Teruel 16/11/2014
Como motivador, afirma que la felicidad radica en tener un motivo para levantarse cada mañana

El empresario Emilio Duró, convertido según sus propias palabras "en el gran gurú de la felicidad", defendió ayer en Teruel que el secreto para triunfar en la vida, tanto en el terreno personal como en el laboral, es ser optimista.
El empresario Emilio Duró, convertido según sus propias palabras "en el gran gurú de la felicidad", defendió ayer en Teruel que el secreto para triunfar en la vida, tanto en el terreno personal como en el laboral, es ser optimista. "Que la vida sea maravillosa depende de uno mismo", aseguró.
Aunque el título de la ponencia que impartió ayer en el Teatro Marín con motivo del congreso El Amor con Mayúsculas, organizado por la Cadena Ser, era El amor y la empresa. Bailando con lobos, su discurso, denso aunque cargado de humor, giró en torno a la búsqueda de la felicidad.


Partiendo de la idea de que la esperanza de vida cada es mayor, Emilio Duró sostuvo que "hasta ayer el problema era sobrevivir, ahora es vivir". Y dado que la mayoría de las personas se proponen ser felices, dio algunas claves para lograrlo.
"Si la gente que triunfa en la vida es optimista, ¿cómo soy yo?". La respuesta a esta pregunta, es según Emilio Duró, el punto de partida para orientar nuestra vida.
Definió a la persona optimista como aquella que cuando tiene un problema se pregunta qué puede hacer para solucionarlo. Por el contrario, calificó al pesimista como aquel que cuando tiene un problema se pregunta quién tiene la culpa. Y es que, según Duró, "que la vida sea fantástica depende de uno mismo".
En este sentido, apuntó que "la felicidad no está en conseguir algo, sino en aceptar lo que tienes y en tener un motivo para levantarse para mañana". "Cualquier persona que tiene un porqué para vivir encuentra siempre el cómo". añadió.
La alegría, el entusiasmo, la vitalidad... son elementos que consideró esenciales para ser una buena pareja y un buen trabajador. Entrando en el terreno laboral, indicó que las personas sólo pueden ser felices si tienen un trabajo que les apasiona. "El trabajo no es lo más importante en la vida, pero se le dedica tanto tiempo...".
Recomentó también para ser felices "durante cien años" hacer deporte una hora al día, cuidar la alimentación y tener unos minutos de relajación, "porque el 85% de las enfermedades son psicosomáticas", apuntó.
Recomendó también no posponer nada en la vida, "abrir primero el mejor vino". Y lo más importante, "no llegar solos al final de la vida". "Luchamos por ser queridos y morimos buscando el amor", aseguró.

Emilio Duró puso como ejemplo de OPTIMISMO a  Alice  Herz Sommer  


También ilustró  alguna de las dificultades para ser FELIZ  en el siguiente experimento...



Entrevista  a Emilio Duró en Para todos La 2

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“El sexo no tiene porque llevar al amor, especialmente a los hombres”
A. R. M. /  Diario de Teruel  16/11/2014

El filósofo Javier Sádaba y la escritora y sexóloga Valérie Tasso disertan sobre el deseo
La escritora y sexóloga Valérie Tasso conversa con el filósofo Javier Sádaba

El filósofo Javier Sádaba se preguntó ayer ¿qué es mejor, perder una pasión o perderse en una pasión. También se cuestionó sobre por qué las fantasías no son consideradas una infidelidad, siempre que no lleguen a materializarse
El filósofo Javier Sádaba se preguntó ayer ¿qué es mejor, perder una pasión o perderse en una pasión?. También se cuestionó sobre por qué las fantasías no son consideradas una infidelidad, siempre que no lleguen a materializarse. Y esas dudas, y otras muchas en torno al amor, el deseo y el sexo, le surgen porque sostiene que en estos temas "no se puede ser dogmático".
Estos fueron algunos de los interrogantes, amén de algunas certezas, que surgieron ayer durante el debate que Sádaba mantuvo con la escritora y sexóloga Valérie Tasso, moderado por Jorge de los Santos, en la ponencia sobre El deseo y el sexo que tuvo lugar ayer en el Teatro Marín de Teruel con motivo del congreso El Amor con Mayúsculas, organizado por la Cadena Ser.
Sádaba definió el amor como "el motor de nuestra vida". "Queremos que nos quieran y queremos querer", afirmó. Sobre el sexo dijo, que al margen de los aspectos biológicos, tiene dos vertientes esenciales: el de la reproducción y el del placer.

Y en su opinión, "el sexo no tiene porque llevar al amor, especialmente a los hombres, mientras que el amor siempre lleva al sexo". En cualquier caso, sostuvo que ambos "tienen que ser moderados por la moral, porque a veces llegan a limitar nuestra libertad".
Para Valérie Tasso, "el amor es un acto culto, requiere de un adiestramiento, es una labor compleja". Según la sexóloga, "la mayoría confunde el amor con la emoción inicial de enamorarse, con ese chute bioquímico, pero es pasada esta fase y cuando una relación funciona cuando pasamos al amor".
En cuanto al sexo, Tasso indicó que actualmente "se confunde el sexo, que es una idea muy amplia, con la noción de follar". Ella, sin embargo, comparte el concepto de Ovidio del sexo como Ars Amandi o "el arte de amar". "El modelo de sexualidad actual no contempla la interacción erótica sin la penetración, lo que genera muchos problemas, como eyaculación precoz, falta de erección, vaginismo, etcétera", argumentó.
Añadió que en la construcción de la pareja hay tres elementos fundamentales: el amor, "que es innegociable, se ama o no se ama", puntualizó; el sexo, que se puede pactar; y los pactos, que evitan la infidelidad. Y es que, en su opinión, "hay pocas parejas que se salvan de una infidelidad carnal", a no ser que previamente se haya pactado una relación liberal, dijo.

Al hilo, Sádaba se preguntó por qué se toleran las fantasías y sin embargo, si estas se materializan, se convierten en infidelidad. El filósofo distinguió también entre infidelidad y traición, es decir, entre un desliz más o menos puntual y una acción premeditada o con elementos añadidos, "como acostarse con tu cuñada", bromeó. En todo caso, se preguntó: "¿Qué es mejor, perder una pasión o perderse en una pasión?".

Sobre tener una relación amorosa con varias personas al mismo tiempo, el llamado poliamor, Tasso aseguró "el amor es exclusivo. El poliamor me parece más una moda que otra cosa. No sé si es posible amar a varias personas a la vez".

Sobre el mismo asunto, Sádaba dijo que quizá es más probable en el hombre que en la mujer, "que es más intensa y superior".
Por último, ambos coincidieron en lo destructivo que puede resultar el desamor, "que puede dejarte al borde del suicidio", según Sádaba. "Perder a la persona amada es perder el mundo", puntualizó Tasso.
En cualquier caso, y como para otras tantas cosas en la vida, el filósofo indicó que "uno de los mejores remedios contra el desamor es echarle un poco de humor, deberían de ir siempre juntos". Tasso bromeó sobre el asunto y dijo que es bueno reirse antes y después de hacer el amor, pero nunca durante...


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“Los grandes escritores de amor son aquellos que no lo han vivido”
M. A. A. G. Diario de Teruel 15/11/2014

Manuel Vicent y José Luis Cuerda protagonizaron la segunda ponencia del Congreso
   

En la segunda conferencia de ayer los protagonistas fueron el cineasta José Luis Cuerda, director de Amanece que no es poco o El bosque animado, Manuel Vicent, escritor y periodista autor de una cincuentena de obras y ganador de dos Alfaguaras y un Nadal, entre otros premios, y Luis Alegre, experto en cine, que moderó el debate entre ambos.
En la segunda conferencia de ayer los protagonistas fueron el cineasta José Luis Cuerda, director de Amanece que no es poco o El bosque animado, Manuel Vicent, escritor y periodista autor de una cincuentena de obras y ganador de dos Alfaguaras y un Nadal, entre otros premios, y Luis Alegre, experto en cine, que moderó el debate entre ambos.
Los dos creadores dieron una visión del amor personal y subjetiva, alejada de la conferencia de Elsa Punset que les precedió, pero igualmente válida y enriquecedora.

Ambos estuvieron de acuerdo en una cosa; en que bien mirado, el amor es un disparate, una auténtica fuente de incomodidades y problemas en los que antes o después todo el mundo acaba cayendo. Algo tendrá cuando es algo tan importante para las personas y para la cultura, ya que de infinitas formas y en infinitas ocasiones ha sido retratado por el cine y la literatura a lo largo de la historia.

Sin embargo en opinión de Manuel Vicent tiene algo de impostado, ya que, según explicó ayer, "los grandes escritores de amor son personas que no lo han conseguido". Según el escritor, "lo mismo que las grandes novelas de aventuras las ha escrito gente que no ha salido de su casa, las grandes novelas de amor son de personas que no lo han tenido". Vicente bromeó con una gran verdad: "El tío ligón ya liga... ¿para qué perder entonces el tiempo escribiendo libros?", y citó una frase de Pascal:"Las peores cosas que me han pasado en la vida han sido por salir de casa".

José Luis Cuerda trató de romper otro mito, el de la media naranja. El cineasta explicó que "esa idea de tener una media naranja por ahí es bastante estúpida. Yo no quiero ser medio nada de nadie, ni quiero que alguien me necesite para completarse. Cada uno tiene sus carencias y no hay que darle vueltas", porque "Eso de que uno cubra los huecos del otro, si no estamos hablando en términos eróticos, no tiene ningún sentido".

La literatura y el cine es selectivo con la noción del amor, y seguramente han contribuido en amplificarlo o edulcurarlo para crear lo que comunmente llamamos un amor de película. En este sentido, Manuel Vicent aseguró que lo mejor que puede ocurrirle al amor es que sea amistad, que es "la forma plena de vivirlo". "Sin embargo "la amistad no tiene carga literaria", aseguró el escritor. "La literatura se nutre de drama, de pasión, de la parte posesiva y efervescente del amor, la que está a un paso de la locura y la muerte".


Vicent, que describió ayer el amor como "una fuerza magnética, oscura y anti inteligente", asegura además que éste está reñido con el conocimiento. "Mientras tenemos curiosidad por el otro amamos, pero cuando lo conocemos absolutamente todo acerca del otro dejamos de hacerlo"

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“He renunciado a la genitalidad, pero no a amar y a ser amada”

De izquierda a derecha, sor Lucía Caram, Macarena Berlín y Manuel Cruz, durante la charla sobre ‘Amores espirituales y Amores Terrenales’, que puso fin ayer al congreso en el Teatro Marín.
Sor Lucía Caram conversa con el filósofo Manuel Cruz sobre el amor espiritual y el terrenal

La monja dominica y teóloga Lucía Caram admitió ayer que el celibato y la castidad, en definitiva, la vocación a la que lleva entregada 25 años, son "antinaturales".
Alicia Royo / Teruel
17/11/2014


La monja dominica y teóloga Lucía Caram admitió ayer que el celibato y la castidad, en definitiva, la vocación a la que lleva entregada 25 años, son "antinaturales". "El cuerpo de la mujer está creado para dar vida y para la complementariedad", comentó. Pero esa opción de vida, que conlleva "una renuncia" y que comporta "una parte de vacío y soledad", es vista por ella "como un compromiso para vivir y para facilitar que las personas puedan tener una vida feliz". "Mi vida y mi amor son mis causas, y siento un amor apasionado por las personas. He renunciado a la genitalidad, pero no a amar y a ser amada", apostilló.
Sor Lucía Caram se expresó de esta manera ayer en Teruel en la charla con el filósofo Manuel Cruz titulada Amor espiritual y amores terrenales, ¿De quién estoy enamorado? , que puso fin al congreso El Amor con Mayúsculas organizado por la Cadena SER.
La monja dominica entiende el amor "como una fuerza espiritual, una pasión, un compromiso y una forma de estar presente en el mundo". En definitiva, considera que el amor espiritual "es la fuerza que moviliza nuestra capacidad para facilitar que los demás puedan vivir".
Por eso, sus 25 años de vida religiosa, de los que pasó 5 en un convento de clausura en Valencia, no son vistos por ella como una renuncia, sino como "un compromiso para vivir y para estar disponible para los otros". "Además, hubiera sido difícil que alguien me aguantara a mí", bromeó.
En su opinión, "el precio de vivir expropiado para utilidad pública comporta una parte de vacío y de soledad", pero calificó ésta de "fecunda".
Reconoció que el celibato y la castidad son "antinaturales". "El cuerpo de la mujer está creado para dar vida y para la complementariedad, pero mi opción de vida, que requiere de esa renuncia, es una de las formas de amar más fecundas", argumentó. Por todo ello, Caram afirmó que ha renunciado a su genitalidad, "pero no a amar y a ser amada".
El filósofo Manuel Cruz admitió que también el amor de pareja requiere de cierta espiritualidad. "El amor sin espiritualidad no es amor, igual que el amor de pareja no lo es sin el encuentro carnal", comentó.
"El amor, si no tiene un valor espiritual, queda limitado, empobrecido. El verdadero amor es el amor gratuito, el que se da sin esperar nada a cambio, el que define San Pablo en la Carta a los Corintios", puntualizó Caram. Por eso para ella, que no tiene cuentas en Suiza, según aclaró, "solo tenemos lo que somos capaces de dar".
"Malos tiempos" para el amor
Por su parte, Manuel Cruz sostuvo que "no son los mejores tiempos para el amor, pero el amor es el único sitio que nos queda para cobijarnos". "La vida se ha vuelto cada vez más dura, tanto en el mundo del trabajo como en el de las relaciones personales, y encontrar lugares cálidos cada vez es más complicado", añadió.
Según el filósofo, hay dos causas fundamentales por las que el amor se ve dificultado. Una es la "imposición" del modelo romántico, del convencimiento de que solo hay una persona en el mundo para tí, y de que solo si la encuentras te verás colmado en todos los aspectos. Y otra, "el incremento de las expectativas. "Esperamos encontrar un compañero, un interlocutor, que además nos brinde una vida sexual plena, y esas son expectativas que antes las parejas no tenían", explicó.
"El orden actual del mundo conspira contra el amor. En una sociedad precarizada en todos los sentidos, tanto en el plano laboral como en el personal, es muy difícil tener un proyecto de vida y más aún proyecto de vida en pareja", añadió.

2 comentarios:

  1. Me hubiera encantado ir, ojala siga haciéndose mas años....

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  2. Qué pena, me coincidía con otro compromiso. Ciertamente el amor y el sexo (sobre todo este último) contribuyen enormemente a segregar hormonas de la felicidad. Gracias por el artículo.

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