martes, 5 de enero de 2016

+ Soluciones Sencillas para Problemas Complicados

El psicólogo- psicoterapeuta  Mauro Bolmidafundador y director del “Instituto de Psicología Avanzada” y especialista en Psicoterapia Breve Estratégica,   nos habla en este vídeo  de forma amena y práctica  de  las aplicaciones del modelo estratégico  a la educación . Este conferencia  fue desarrollada en el Ciclo Educación Siglo XXI en el Colegio Oficial de Psicólogos de Cataluña( 2012). 



Visita  la web del Instituto de Psicología  Avanzada  http://www.psicologiaavanzada.es/


 Otro artículo y vídeo  muy interesante del mismo autor.....
"Si hay un problema, hay una solución"

Por Mauro Bolmida, Profesor del Máster Oficial en Resolución de Conflictos en el Aula.

En la historia, tanto la antigua como en la más reciente, existen innumerables ejemplos de cómo se pueden solucionar situaciones problemáticas. En este sentido son emblemáticos los libros chinos relacionados con el arte de la guerra, el recopilatorio de los 36 estratagemas para ganar, el ingenio de los sofistas, y el método científico del siglo pasado con sus invenciones y descubrimientos. Aunque resolver los problemas, como decía K. Popper, es algo cotidiano, tal vez nos bloqueamos frente a situaciones en las cuales no encontramos soluciones. Cuando encontramos una situación que no conseguimos resolver, normalmente nuestros intentos se reducen a buscar una excusa para justificar nuestras incapacidades o seguir haciendo más de lo que ya sabemos que no funcionará. Muchas veces, cuando no se encuentran soluciones eficientes y eficaces las personas se defienden afirmando que el problema es demasiado complejo, crónico, irreversible, inalcanzable, imposible, etc.
Estudiar la estructura del problema nos ofrece, en la mayoría de los casos, todos los elementos necesarios para construir una solución. Necesitamos estudiar lo que no funciona, cambiarlo y observar sus repercusiones sobre el sistema y, si es preciso, seguir con pequeños cambios hasta la total solución del problema. Por su naturaleza los sistema humanos se caracterizan por su carácter dinámico, cualquier persona al percibir un problema intenta resolverlo, si lo consigue, este éxito le hará más fuerte y seguro de si mismo. En cambio, cuando los intentos por resolver la situación son ineficaces se convierten ellos mismos en el problema. Si tengo miedo de caer por vértigo y empiezo a andar con muletas, mis piernas se atrofiarán, mi equilibrio se hará inestable y por eso será más fácil tener vértigo y caerme. La solución aparentemente lógica de usar muletas por el miedo a caerse, produce un efecto contradictorio que, a lo largo del tiempo, hace que lo que daba miedo se haga más fuerte y determine que la solución intentada sea aplicada con más intensidad, además porque se ha convertido en inevitable: si quita las muletas se cae.
Una intervención estratégica se caracteriza principalmente por la sustitución de la pregunta: “¿Por qué existe un problema?”por la pregunta: “¿Cómo funciona el problema?”, este cambio aparentemente insignificante esconde un concepto de suma importancia, preguntarse sobre el porqué nos lleva a buscar causas en el pasado, en cambio analizar el funcionamiento de un sistema concentra la atención en el presente y por lo tanto en la construcción de la solución, en lugar de las infinitas causas.
Desde un punto de vista estratégico un problema se analiza a partir del “comportamiento” de todas las personas presente en el sistema, sin ir en búsqueda de explicaciones o causas, fijando como objetivos pasos concretos y claros que se puedan alcanzar en tiempos determinados.
Una intervención estratégica se estructura a través de diferentes momentos:
  1. Determinar el problema: descripción de la situación desde un punto de vista concreto.
  2. Definición de un objetivo o varios objetivos: estos deben ser concretos y alcanzables en tiempos identificables.
  3. Estudio de las “soluciones intentadas”: los elementos redundantes que además de no resolver el problema, lo empeoran.
  4. Comunicación de la estrategia de intervención: la comunicación de los cambios se debe hacer utilizando un estilo comunicativo adecuado y adaptado a la situación y a las personas que intervienen en la situación problemática.
Una intervención estratégica por lo tanto se adaptará a la situación y a las personas que forman parte de la misma, y no estará basada en una teoría que debe “explicar” los fenómenos. Una solución eficaz construida a partir de cómo funciona el sistema, permitirá comprender, una vez actuada, la naturaleza exacta del problema. En una óptica constructivista sabemos si lo que hipotetizamos era correcto en el momento en que funciona, en este caso sabremos que nuestra solución es correcta, en el momento en que el problema se resuelve: conocemos cambiando.
Las situaciones disfuncionales entonces, se construyen sobre nuestras soluciones intentadas que no funcionan. Al descubrir que los problemas dependen de nuestra  interacción  con nosotros mismos, con los demás y con el mundo, en un primer momento se produce un sentimiento de derrota y pesadumbre, por no haber sido capaces de evitar el desarrollo mismo del problema. En un segundo momento, entendemos que tal como nos hemos construido una dificultad, también tenemos los instrumentos para resolverla.
El descubrimiento y la definición de las soluciones intentadas nos permite tener una clave de lectura diferente acerca del problema, una estructura que nos permite intervenciones concretas y focalizadas en el presente, en el problema y fundamentalmente dirigidas al cambio.
La intervención estratégica se basa en la lógica de cómo se ha construido el problema y de cómo se mantiene y utiliza lógicas evolucionadas que aceptan la existencia de contradicciones. Por ejemplo, en una lógica de la paradoja: cuanto más le digo a un niño muy activo que no grite, que se esté quieto, que no moleste a los compañeros, más puedo observar como éste siga en sus comportamientos disfuncionales. El hecho que el niño pueda salirse con la suya además produce que al fin sentirá estar controlando la situación, en cuanto no hace ni caso a cuanto le piden los profesores. En esta situación paradójica se podría actuar de formas diferentes utilizando otra paradoja y pidiendo al niño que grite más fuerte, que se levante y siga aún más con todos los comportamientos que queremos extinguir. Esta petición quitará el control al niño devolviéndolo al educador y dejándole la sensación de haber perdido, y además si me piden gritar ya no será igual de espontáneo y con eso será también menos placentero. Si el problema se funda en una lógica contradictoria, como por ejemplo los niños negativistas desafiante, cada vez que el niño nos opone tendremos que referirle como su desafío nos obliga a ser aun más buenos educadores y por eso le pedimos que siga, que nosotros apreciamos su esfuerzo. Frente a esta afirmación si el niño quiere desafiar y ganar no podrá hacer nada mas que portarse bien, en cuanto esto es el único modo que le dejamos para ser negativista. Si sabemos que alguien contesta siempre de modo negativo le podemos pedir el contrario de lo que queremos dejándole solo una posibilidad para desobedecer: hacer lo que nosotros queremos.
Estos son dos ejemplos muy generales pero se puede ver como de este modo, adaptando la intervención a los diferentes contextos y a las características personales de las personas que están involucradas, podemos obtener cambios rápidos de comportamiento a través de soluciones, solo aparentemente, simples.
Bibliografía:
  • Nardone, G. (2010). Problem solving estratégico. Barcelona, Herder.
  • Nardone, G. y Fiorenza, A. (2004). La intervención estratégica en los contextos educativos. Barcelona: Herder.
  • Nardone, G. y Watzlawick, P. (1995). El arte del cambio. Barcelona: Herder.
  • Popper, K. (1999). All life is problem solving. Londres: Routledge.
  • Watzlawick, P., Weakland, J.H. y Fisch, R. (1976). Change. Nueva York: Norton & Co.

El autor de este artículo: Mauro Bolmida

Mauro Bolmida, experto en terapia estratégica y resolución de problemasMauro Bolmida es Fundador y director del “Instituto de Psicología Avanzada”. Es Psicólogo-Psicoterapeuta, especialista en Psicoterapia Breve Estratégica, Coach Profesional, docente y colaborador de varias universidades y entidades públicas y privadas


Más enlaces con  intervenciones de Mauro Bolmida...

- Curso Resistencia al cambio Dr. Mauro Bolmida 1ª parte ver AQUÍ

- Entrevista a Mauro Bolmida VER AQUÍ

4 comentarios:

  1. La aparente contradicción entre razón y emoción es de difícil resolución en términos de aislar una de ellas del conjunto. Lo mismo sucede con la dicotomía lógica vs. intuición. Hay una interdependencia que no sabemos desligar.

    Saludos,
    Intoku.

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  2. Qué importancia entrenar una mente estratégica, ya que si de por sí los conflictos que no podemos evitar pueden ser difíciles, al dejarnos abrumar por ellos es cuando verdaderamente los sufrimos.

    Gracias por el aporte.

    http://www.ayudapsicologicacognitivoconductual.com/

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